Vicente Santoro.
Nos subimos al coche y cruzo las piernas para contemplar su belleza ante mis ojos.
''Realmente lograste superar mis expectativas, sei bello (te ves hermosa) con ese vestido, mi tesoro.
Declaro sin quitarle los ojos de encima que me sentí un poco avergonzado por el cumplido.
Será mejor que te acostumbres, tesoro mío. Porque siempre la alabaré.
''G''gracias... tú también te ves muy guapo'', dice sin siquiera mirarme.
Sonreí a un lado, con eso tomé mi cigarro y comencé a fumar mie