Olivia
•
Durante la salida con Maya, Maxim no paraba de inundar mi teléfono con mensajes y llamadas constantes. Intenté ignorarlos con todas mis fuerzas, pero Maya se dio cuenta.
No tuve más remedio que contarle. Y como de costumbre, ella me obligó a aceptar su invitación. Se ofreció a llevar a los niños a su casa mientras yo pasaba tiempo con Maxim.
Maya se aseguró de convencerme para aceptar su invitación. Incluso me ayudó a responderle el mensaje, diciéndole que había tomado mi decisión.
«No