Olivia
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Subí el volumen del estéreo del coche al máximo mientras conducía por la ciudad. Las luces de las farolas reflejándose en las nubes oscuras eran terapéuticas de ver.
Hacía mucho tiempo que no salía a conducir de noche. Siempre me aseguraba de terminar las actividades del día y estar dentro de casa con mis hijos cuando oscurecía.
Pero tenía que ir a casa de mi madre a recoger a los niños. Después de numerosos intentos fallidos de contactarme, Alexander optó por dejar a los niños con mi