Olivia
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Apenas llevaba treinta minutos en casa cuando la noticia de mi cita con Maxim empezó a circular por internet.
Por un momento pensé que los paparazzi finalmente habían dejado de husmear en mi vida. Pero estaba equivocada, todavía me vigilaban.
Estaba acostumbrada a aparecer en esos blogs, así que ya no me afectaba. Lo único bueno era que los reporteros habían tenido la decencia de no mostrar el rostro de Maxim. Habría sido peor.
Desde que dejé de leer los comentarios de las noticias, te