Mundo ficciónIniciar sesión—¡Vámonos de aquí en este momento— Me dijo Marco al oído.
No me dio ninguna oportunidad de objetar, me tomó de la mano y me arrastró hasta la puerta.
Miré a mi alrededor y supe que nunca más iba a volver a estar en una de esas fiestas. La Güera me observaba desde la puerta de su oficina y aplaudió quedito en señal de aprobación y yo lo sentí como una clara manifestación de buenos deseos.
Salimos a la calle y respiré profundo, el aroma de la costa podía resultar embriag







