Mundo ficciónIniciar sesiónRegresé a casa a esperar que llegara la noche, mi pecho estaba alborotado con un mar de emociones que no podía describir, por un lado, el deseo de estar con Marco, de tener esa primera vez que para mí sería la primera, porque no recordaba nada de lo vivido con el señor Dromundo y por otra, el deseo de ver la cara de la señora Clara Bella al darse cuenta de que su novio se había convertido en mi protector.
—¿Has revisado los







