Mundo ficciónIniciar sesiónDespués de salir del hospital, James está por poner en movimiento el auto, pero no puede hacerlo, primero porque el dolor que aqueja su corazón lo destroza, no puede controlar sus lágrimas y solo atina a golpear con rabia el timón varias veces.
“¿Por qué? ¿Por qué tiene que ser así?”grita mientras estrellas sus manos en esa sólida superficie.En eso una llamada entrante a su teléfon






