La operación había sido un éxito, Rodrigo hasta la había felicitado por lo bien que estuvo en el salón, la paciente dentro de poco tiempo iba a estar caminando gracias a la prótesis de cadera que le acababan de poner. Sin embargo por primera vez en su vida Megan no tenía en la cabeza otra cosa que el mensaje de texto que le había entrado hace a penas unos segundos.
Solo respondió un escueto “ok” y fue directo a bañarse, como hacía siempre después de cada operación.
En lo que se vestía su teléf