-Buenos días- le dijo Ashton a Dante cuanto este se sentó en la mesa de la terraza a desayunar.
-¿Que tal la noche?- quizo saber Ashton.
-Una mierda- se rascó la cabeza Dante
-Que yo recuerde con Nic se pasaba bien- le dio una mordida a su tostada.
-Si, se pasa bien, el problema no fue él, el problema fui yo y esa… ¡esa puñetera mujer que habla más que una matraca!
Ashton por poco se atraganta de tanta risa- pero esa “matraca” como tú le llamas está a millas de distancia, ¿cómo es posible que