—Eres un millonario papá, podrías tomarte los descansos que quieras, cuando quieras —se queja Ally.
A pesar de que estaban en la mesa con todos, la conversación se mantenía entre ellos tres, ya que todos estaban hablando entre ellos.
—Amor, es su sueño. —Holly toma su mano para calmarlo.
—Lo sé, lo siento, es que está creciendo muy rápido. —Respira hondo—. Sé que tengo el dinero, pero no quisiera tenerte en otro país, si te sucede algo y no llego a tiempo, nunca me lo perdonaré.
—No habría porq