Leander.
Conocemos su miedo, sus dudas, ya nada puede escaparse de nosotros. Y la idea de tener cachorros con ella ha despertado una nueva necesidad en nosotros, pero sé que debemos ser precavidos ya que el futuro es incierto.
Ahora estamos aquí, con la luna alumbrándonos a las orillas del rio, con Dania en medio de mis piernas, de espalda, mientras sostiene con ambos brazos su vestido a la altura de su abdomen. Puedo sentir en carne y hueso su respiración agitada, lo caliente que está mientras