119: Advertencia del cielo.
Después de que la sopa está lista en la casa de la manada de Golden Crescent, Esther le da una mirada a su amiga.
Es hora de irse. Tienen que hacerlo antes de que Alfa Alan se desocupe, de que Luna Atenea regrese del hospital. No pueden permitir que nadie del liderazgo las vea ir hacia allá.
¿La razón? Alan lo ordenó. Nadie puede salir del territorio al menos que esté autorizado.
Lavinia sabe que convencer a su padre de ir hacia Silver Lake será imposible, y quiere que el dolor de su amiga se a