Daría fingió llorar, esperaba usar lo que estaba pasando para hacerse la víctima ante Mateo, él la cubrió con su saco y la llevó fuera del restaurante.
—Te llevaré a tu departamento para que te cambies, después si aún quieres saldremos a cenar.
—Gracias, nunca había pasado una vergüenza tan grande. —Dijo haciendo un puchero, Mateo creía que esa cara de niña inocente no le quedaba.
Llegaron al departamento de Daría, él se quedó en la sala en lo que ella subió a cambiarse, después de un rato escu