Mundo ficciónIniciar sesiónLa Perspectiva de la Tercera Persona
Lillian se congeló por completo. Luego, un rastro de vergüenza cruzó su rostro.
Ella se mordió el labio, con lágrimas en los ojos. "No fuiste a la boda. No me salvaste. Me convertiste en lo que soy ahora. ¿Sabes todo lo que he aguantado estos años? Tuve que soportar que mi esposo pasara las noches fuera. Nunca me amó, solo le gustaba que lo vieran conmigo porque soy bonita. Era muy joven p







