Capítulo 127 – Alessa Mancini
Alexander
Por un instante, me quedé completamente paralizado.
Alessa estaba allí, de pie frente a mí, dos años después de la última vez que la vi. Dos años desde que la ayudé a escapar de las garras de los Morozov.
—Alessa... —mi voz salió baja, seca, cargada de sorpresa.
Ella sonrió. Esa misma sonrisa felina que siempre había sabido utilizar como un arma.
—¿Así que eso es todo? ¿Dos años y lo único que recibo es un “Alessa”? —Sus dedos tocaron mi pecho, descendien