Capítulo 121 – La sombra de la verdad
Evelyn
Despertar dolía.
No solo el cuerpo…
Sino el alma.
Al principio, todo era oscuridad.
La cabeza me latía, como si estuviera hundida en una niebla espesa.
Después llegó el dolor. En la costilla. En el costado. En la piel.
Y entonces, los recuerdos explotaron de golpe.
Emily.
Felix.
El cuchillo.
El bebé.
¡El bebé!
Intenté moverme, pero grité cuando una punzada me atravesó.
Tenía los brazos inmovilizados. Mi cuerpo estaba atado a una silla de hierro.
—Hol