Mundo ficciónIniciar sesiónCAPÍTULO TREINTA Y DOS
Enitt
Entonces ambos vienen hacia mí.
Corren hacia nosotros, miró sobre mi hombro a mi compañero, a mi mitad, a mi todo, le suplico con la mirada que me perdone, me mira confundido, las pisadas de ambos se escuchan más cerca, mi loba rasguña mi interior queriendo salir y proteger a nuestro amante y la dejo.
Mis caninos crecen mientras giro mi ro







