Narrador
_¡Aléjate!, te presentaré a mi lobo, le dijo.
Hannah se quedó parada inmóvil, mientras su corazón comenzó a dar fuertes saltos.
_¿Estás lista?.
_Yo no... lo sé, dijo ella observando con dificultad, en ese preciso instante recordó aquellos libro que había encontrado en el despacho del señor Ronald.
“Entonces es cierto", se dijo.
Los huesos de Max parecían quebrarse, mientras se escuchaba sus quejido y gritos, la escena era como si su cuerpo estuviese siendo poseído por algún demonio y él