Lucifer llegó frente a las grandes puertas de oro, que llevaban hacia el trono de Dios. Abrió las puertas lentamente, su corazón latía demasiado rápido. Sonrió ampliamente, pero trato de controlar sus sentimientos, estaba muy contento. Al entrar, sus hermanos hacían dos líneas a ambos lados, todos voltearon a verle, unos con asombro y otros contentos, Rafael solo le asintió con la cabeza, los ángeles más cercas a Dios eran Miguel y Gabriel
Ambos miraron a Lucifer a tiempo cuando borro su sonris