P.O.V Zared Jones.
El grito desesperado de una de las empleadas, me alarma y no dudo ni un momento en acercarme para saber qué es lo que pasa, entonces me doy cuenta de que se trata de Anastasia tendida en el suelo, no le pido a ninguno de mis guardaespaldas o empleados que se encarguen de ella, lo hago yo mismo, llamándola por su nombre, cosa que no pienso demasiado al estar sumergido en la desesperación, es por eso que muchos se quedan extrañados, pero en eso en este momento me importa un bl