Capítulo 78. Se lo merece por grosero.
Dalila.
-Resiste paps, estoy aquí. - Dije agachándome a lado de mi madre. - Solo será un segundo.
Tomé una de sus manos y la mordí una y otra vez. Luego mordí mi propia mano y dejé que mi sangre goteara sobre su pecho.
Por lo que podía ver, alguien había intentado llegar a su corazón. Dejé mi mente en blanco y me concentré en sangrar sobre él.
-¡No me vas a dejar! ¡¿Oíste?! ¡Me niego a que me dejes sola con un cachorro! - Le gritaba mi madre. - ¡Vandalizaré tu maldita tumba si lo haces!
Cuando