Capítulo 58. Cama extra grande.
Dalila.
Un suave beso en mi mejilla me sacó de mi pequeña siesta. Abrí los ojos y el cielo comenzaba a clarear. Un suave abrigo se encontraba cubriéndome.
-¿Quién es el chico amable que ahora muere de frío? - Pregunté acurrucándome más fuertemente en los brazos de Dylan. El abrigo olía celestial.
-Nadie, lo hemos decomisado. Era del dueño del auto, lo tomamos para ti; tu pequeña chaqueta es linda pero inútil para el frío. - Dijo Carl desde el asiento del copiloto. - ¿Buena siesta?
-Buena siesta