Capítulo 20. Tranquilos esperando nuestra aniquilación.
Jacob.
El domingo desperté con mucha energía, incluso comencé a hacer un bailecito al dirigirme a la ducha.
El día prometía ser brillante, ya que mi beta había resuelto que fuéramos ese mismo día a la reunión con el Alfa de la manada del sur.
La manada Garras de Sangre era conocida por su próspero imperio de tecnología en el mundo humano; de hecho, casi toda nuestra seguridad en ese aspecto venía de nuestros tratos con esta manada.
El Alfa Armando era un lobo tranquilo próximo a retirarse para