—¿Realmente piensas que voy a…? Leona temblaba en su voz, su respiración se volvía agitada.
El doctor Martínez no mostró ninguna emoción, solo inclinó su cabeza, mirándola con una expresión llena de deseos oscuros, especialmente muy seductora.
Leona entendió con gran agilidad. Si no hacía algún sacrificio esta noche, probablemente no recuperaría los medicamentos. Sin embargo, a ella no le importaba, ya estaba acostumbrada a tener relaciones con hombres. Además, este doctor Martínez no solo era m