Javier abrió los ojos de par en par y deseó poder patear a su hermano. —¡Nunca había visto a un hombre tan guapo, así que me sentí un poco curioso! ¿Y si resulta ser un travesti?
Clara suspiró y se llevó la mano a la frente. —¡Tienes una imaginación muy sagaz!
Juan dijo: —¿Qué hombre heterosexual normal, estaría así de curioso por otro hombre?
Javier respondió: —Eso solo significa que soy joven. ¡Solo las personas mayores pierden su curiosidad!
Los hermanos discutieron y pelearon, y así terminó