Al mirar muy de cerca, Sebastián de repente encontró que Daniela a los cinco años le resultaba ser muy familiar.
Si le cambiara el peinado por dos moñas y la vistiera con un vestido de princesa rosa...
La persona en la foto se parecía extrañamente a la niña de sus recuerdos.
Sebastián quedó al momento desconcertado.
La misma casa en Valledorado, la misma cara y gustos, acaso ¿podría ser que Daniela era la niña que conoció cuando tenía cinco años?
Tan pronto como pensó en todo esto, Sebastián lo