Narra Alondra Ferreyra
Levantamos nuestras copas para brindar por este amor tan bonito, nos miramos fijamente a los ojos y sonreímos felices por nuestro bello amor.
–Salud, preciosa.
–Salud, amor.
David y yo, chocamos nuestras copas para brindar y después, cada quién le dio un sorbo de vino a su copa. El me abrazó, tiernamente y nos dimos unos muy buenos y apasionados besos, que me hicieron pensar, que la cena, la íbamos a dejar para después, pero David, siempre me sorprendía. Dejó nuestras cop