Narra Alondra Ferreyra
Cerré los ojos apenas toqué la almohada y esa fue una de las pocas noches, en las que sentí, no haber dormido en absoluto, pues apenas me había quedado dormida, cuando mi chico, ya me despertaba con besos y al abrir los ojos, lo vi ya listo y muy guapo, para irnos al Tec. Odiaba eso de mí, el no poder ser alguien, que se le despertara con facilidad.
–Alondra, mi amor, tenemos que ir al Tec, ya te he preparado el baño para que te metas a bañarte, apenas tenemos tiempo – Di