Narra Marina.
Es viernes.
Hace tres días que no veo, escucho, o sé algo de René.
Quizás la tarjeta decía algo como: "Me agradaba pasar tiempo contigo, pero tengo miedo de lo que me puedas hacer así que estás despedida"
Tal vez solo estoy exagerando. Pero le encuentro una razón lógica. Tal parece que desde el momento en que admití para mí misma que necesito un descanso, los días han sido totalmente agotadores, los veo más largos, los siento más pesados. Y por lo tanto, cada pequeña cosa, como el