~ Amalia ~
El aire acondicionado del coche siseaba suavemente, pero yo preferí bajar un poco la ventanilla.
En el asiento trasero, mi padre dormía con la cabeza apoyada en una almohada de viaje.
Su respiración era ruidosa y algo irregular, pero el monitor cardíaco portátil que Jenkins nos había permitido llevar mostraba un ritmo estable.
Verlo allí, sin su traje, vistiendo solo una sudadera gris y cubierto por una manta, lo hacía parecer un niño anciano.
Dante conducía con una mano en e