++Adal++
—Eres un hipócrita de mierda, cómo es posible que te ocultes en esta oficina, porque no aceptas tu realidad —grita, al mismo tiempo me arrebata la copa que tenía en mi mano—. Acepta que te has enamorado, que estás perdido ante esa mujer y que cada vez que está cerca te dan ganas de devorarla y tenerla solo para ti, ¡ya, deja de mentir!
Eso me pasa por decirle todo lo que hago o pienso de ella. Ahora me queda claro que tengo que mantenerme con la boca cerrada, nada gano con ser sincero