Y ahí estaba el, Julian Anderson.
El famoso hombre millonario, del cual se decía tantas cosas, frio, y mordaz como era, y su mirada de hielo que podía a congelar a cualquiera.
Desde aquel primer dia que Tessa lo vio cuando ella se presentó en aquella entrevista de trabajo, se dio cuenta de que el físicamente no habia cambiado nada, sin embargo, otras cosas si, ahora sus ojos azules demostraban una nueva emoción cuando la veía; afecto. Aún estaba esa astucia y cautela en sus ojos grabada, pero e