—Dormiremos juntos en la misma habitación. Esa es mi propuesta
Tessa da un paso hacia atrás —¿Qué insinúa?— su cara esta roja como un tomate
—¿Aceptas?
Por más que ella lo mirara, Julian no parecía demostrar nada en su rostro, ni anhelo, o vergüenza. Nada. No habia bochorno, ni deseo. O cualquier rastro de que esto pudiera tratarse de una broma.
—¿Por qué me estas pidiendo esto?
—Es lo mas razonable, serias mi esposa falsa
—Pero… no… No podemos dormir juntos en la misma cama.—dice apenada — No