Diana.
Al escuchar las palabras del señor Alfonso me invaden una oleada de emociones qué se contradicen entre ellas, me siento feliz de que podré ser madre antes de llegar a los treinta pero me perturba saber que es un hijo concedido fuera del matrimonio, por dios que van a pensar mis padres, mi madre se va a decepcionar de mi y mi padre pensara qué soy una mujer de faldas ligeras, siento una opresión en el pecho que no me deja respirar y las manos me comienzan a sudar, por fin las emociones m