—Ayúdeme por favor. Se acaba de desmayar —le pide a una enfermera, quien le responde:
—Tráigala por aquí — le señala la habitación mientras sujeta la puerta para que entre.— Póngala en la camilla, por favor.
Justo cuando Camilo intenta acostarla, Alba despierta angustiada.
—Camilo, mi abuela, Camilo ¿Dónde está? —Camilo trata de contenerla.
—Cálmate Alba. Te desmayaste en el pasillo. No he visto a Lucía.
Alba se quiebra y rompe en llanto. Es entonces cuando cae en cuenta que su abuela, su quer