Alba se aparta de Leandro, se arregla la blusa y el cabello, respira profundamente y contesta con voz firme:
—¡Adelante!
Leandro la mira con desconcierto, aplana sus labios y se dispone a salir de la oficina. Justo cuando la puerta se abre, ambos quedan frente a frente. La presencia de Leandro provoca incomodidad en Marcos, quien al verlo, no puede ocultar su molestia.
—¡Vaya, tú por aquí! —comenta en tono sarcástico.
—Ya se iba, el Sr Suárez ya se iba —se adelanta Alba a contestar.
—Sí,