capitulo 32. Una misión casi imposible.
pov Vanessa:
Bajo furiosa lista para sacar de mi casa a esa perra y la encuentro en el sofá jugando con su celular. Ella levanta la vista y me ve con desdén, como si la que sobrara fuera yo.
Enderezó mi postura y azotó la bandeja en la mesa
- ¿Qué estás esperando para irte Sofia? Ya viste que Leonardo esta bien así que ya no le veo el sentido a que te quedes más tiempo aquí.
La veo levantarse y caminar hasta donde estoy parada, arrojando todo al piso.
- No eres nadie Vanessa, a lo mucho