XXII. Viuda y Embarazada
Punto de vista de Anastasia Wilde:
- ¿Edward? – salí asustada de la habitación, preparada para la próxima jugarreta de mi querido esposo, al menos esta vez había luz eléctrica en la villa.
Sigo llamándolo en lo que me acerco a su cuarto, pero está vacío, incluso la cama hecha como si no se hubiese acostado a dormir, voy a su despacho y tampoco lo encuentro.
Escucho voces y estruendos afuera, así que me ajusto el albornoz y salgo a averiguar qué ha sucedido.
En la playa hay personas del servi