—¡Salen en la portada! —exclamó Jeanniel, viniendo a toda prisa a la recepción.
Habíamos llegado temprano ese día porque llamaron a una postulante al cargo de recepcionista y teníamos que recibirla, para luego llevarla a la oficina de Eric.
—Lo sé, aunque me preocupa no agradarle a las personas... —respondí, mordiéndome una uña.
—¿Estás demente? Deja de pensar ese tipo de cosas. Lo que debes hacer es disfrutar de esta tremenda oportunidad que te hará reconocida —comentó el moreno, acomodando su