Habían pasado dos días desde lo sucedido con Dante en el comedor y yo andaba más distraída que nunca por el ligero miedo que me creó.
Eric no lo pasó por alto y demostró superioridad al castigar a su hermano, no le pagaría el sueldo durante un mes entero y eso si trabajaba todos los días seguidos. Sabía que no pudo despedirlo porque sus padres le decían que todavía no tenía el poder suficiente sobre ellos hasta que se casara.
Y como Dante era hijo de mami y papi, él siempre saldría ganando, sin