La siguiente semana Ana estuvo evitando las llamadas de Carolina, quería que le devolviera su numero de teléfono, pero Ana no quería verla y menos ayudarle a engañar a Fede, así que tomo distancia, quería mantenerse alejada, todavía no se sentía bien y seguía sufriendo, no comía bien, cuando comía vomitaba todo, su apetito estaba raro, estaba tan sencible que lloraba por todo, se sentía tonta nunca estuvo así, su mente engañaba a su cuerpo.
Sabía que Fede era inteligente, él iba a