Fernando
—¡Nosotros los seguimos! —Nos dice Adrián mientras camina con Luisa hacia su carro que está justo detrás del nuestro.
Pero en ese instante dos camionetas rodean nuestros vehículos haciendo que me ponga en modo de alerta —¡No se alarme señor Domenech! Tango ordeno que lo custodiemos a toda hora, sabemos que hay una persona que le ha estado enviando sobres y lo mejor es que seamos precavidos —Me informa Dorian y agradezco al cielo que sea así, no sé cómo hubiese reaccionado si se tratara