Salí de casa y subí a mi bicicleta, tenía días que no manejaba, prefería caminar para hacer un poco de ejercicio. Además que la última vez que había manejado bicicleta casi terminé atropellada, desde ese día decidí no manejar al menos que fuera cerca de casa, y como Matt vivía cerca, no tenía ningún problema en irme en bicicleta por las solitarias calles.
Tardé cinco minutos en llegar hasta la gran mansión, el señor de seguridad ya me conocía por lo que al verme me dejó entrar a