EXTRA
Cierro el grifo, secando mis manos del pañuelo de la cocina. Camino hacia el living y me tumbo en el sofá subiendo las piernas.
—Al fin se durmieron los traviesos —comenta Luca sentándose a mi lado.
—¿Te hicieron leerles un cuento? —interrogo con una sonrisa burlona.
—No uno, sino tres. Dijeron que tú lo hacías —suspira cansado.
—Te manipularon cariño, solo les leo un cuento y con eso se duermen —Luca entrecierra los ojos y abre su boca sin poder creer que los gemelos le mintieron.
—Eso