Más temprano esa noche.
Liam y sus primos estaban corriendo hacia las gigantes puertas dobles del gran salón de baile del hotel. Los niños no estaban recibiendo señal suficiente para jugar sus juegos en sus teléfonos celulares, y Kenneth quería mostrarle a Graham y Liam un nuevo truco que aprendió.
“¿Liam? ¿A dónde van chicos?”, preguntó Boris, llamándolos desde el centro del evento.
“¡Tío Boris, solo vamos a la puerta! ¡Shhh! ¡No entres en pánico!”, sugirió Liam. “¡Caramba!”.
“No te preocup