"Oh, vaya". Dentro de la limusina, al otro lado de la dulce pareja, Wendell estaba boquiabierto mientras sus ojos pasaban de Andrew a Kenzie. "Vaya, señor Andrew. ¿Puedo decir... que se ganó el premio gordo?". Levantó los dos pulgares y dijo: "Su abuela estará encantada".
Su expresión cambió repentinamente cuando dijo: "Aunque el resto de la población femenina de la compañía probablemente estará de luto".
Wendell siseó, pensando en todas las chicas que lo molestarían por el casamiento de su