VINCENT
Me duelen las manos mientras sigo golpeando el saco de boxeo con toda su fuerza. Llevo una hora sin parar y, aunque me duelen los músculos y siento que los nudillos han llegado a su punto de ruptura, no consigo quitarme de la cabeza lo que ha hecho hoy mamá.
No he traído a Carmen aquí para que mamá se adelante y me avergüence delante de ella. La traje aquí para que mamá pudiera ver por sí misma que yo estaba diciendo la verdad. No puedo dejar de ver las lágrimas de mamá. La última vez q