Mundo de ficçãoIniciar sessãoCARMEN
Tengo la mirada perdida en el suelo blanco del hospital mientras me siento con los pies por encima del asiento. Llevo las mangas de la camisa pegadas a la mano y mis dedos las sujetan con fuerza. El lugar está en silencio, salvo por los sollozos de Daysi, que tiene un pañuelo apretado contra la nariz mientras aspira con fuerza. En la sala de espera hay varias caras ansiosas mirando las puertas dobles. Cada vez que se abren y sale una enfermera o un m&







