CARMEN
—¡Tienes que estar bromeando!— Vincent gruñe cuando se levanta el telón del teatro y el cartel de Romeo y Julieta saluda a sus ojos.
—Vamos, Vincent, lo prometiste—. Le aprieto el brazo, haciendo que mire mi mano sobre la suya.
Sus labios se aprietan en una fina línea mientras sus ojos patinan sobre mi cuerpo. Llevo una blusa blanca y una falda granate, tal y como prometí. Más de una vez o dos, su mano ya se deslizó bajo mi falda en el coche, diciéndome que aprobaba el look.
—Romeo y Jul