Ava Petrova
No sé en qué momento me quedé dormida pero cuando desperté estaba en mi habitación, a mi lado estaba Alexander mirándome fijamente mientras acariciaba mi rostro suavemente, me miraba de una forma tan dulce como si quisiera encerrarme en alguna cajita para que absolutamente nada pudiera hacerme daño a mí me gustaría que lo hiciera lamentablemente era imposible en este punto, yo me había protegido de esa manera por mucho tiempo había puesto mi corazón duro con un caparazón y había he